¿Qué es ACV?

Un ACV o accidente cerebro-vascular sucede cuando el flujo de sangre en alguna parte del cerebro se detiene producto de un taponamiento o rotura de una arteria del cerebro. También suelen ser llamados Enfermedad cerebro-vascular, Derrame cerebral, Infarto cerebral.

Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir sangre y oxígeno, y las células cerebrales pueden morir, lo que causa daño permanente.

Cerebro

Estos son algunos tipos:

Hay dos tipos principales de accidente cerebro-vascular: accidente cerebro-vascular isquémico y accidente cerebro-vascular hemorragico.

El ACV isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre. Esto puede suceder de dos maneras:

Se forma un coágulo en una arteria que ya está muy estrecha, lo cual se denomina accidente cerebro-vascular trombótico. Se puede desprender un coágulo en otro lugar de los vasos sanguíneos del cerebro, o en alguna parte en el cuerpo, y viaja hasta el cerebro. Esto se denomina embolia cerebral o accidente cerebro-vascular embólico.

Los ACV isquémico puede ser causado por el taponamiento de las arterias. La grasa, el colesterol y otras sustancias se acumulan en la pared de las arterias y forman una sustancia pegajosa llamada placa.

Un accidente cerebro-vascular hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se debilita y se rompe, lo que provoca que la sangre se escape hacia el cerebro. Algunas personas tienen defectos en los vasos sanguíneos del cerebro que hacen que esto sea más probable.

¿Cómo prevenirlo?

– Control adecuado de La hipertensión arterial ya que es el factor de riesgo número uno para ACV.

-No fumar

-Tratar adecuadamente trastornos del colesterol con dietas adecuadas

-Tratar la diabetes o problemas de síndrome metabólicos

-Control del peso

-Evitar el consumo de alcohol en exceso

-Evitar del consumo de grasa o sal en exceso

– Las píldoras anticonceptivas pueden aumentar las probabilidades de tener coágulos sanguíneos. El riesgo es mayor en mujeres que fuman y tienen más de 35 años.

Señales o síntomas de padecimiento:

ACV gráfico

Los síntomas del accidente cerebro-vascular dependen de qué parte del cerebro esté dañada. Generalmente se presentan de manera súbita y sin aviso o pueden ocurrir a intervalos durante casos, es posible que una persona ni siquiera se dé cuenta de que ha tenido un accidente cerebro-vascular.

Se puede presentar un dolor de cabeza, especialmente si el accidente cerebro-vascular es causado por sangrado en el cerebro. El dolor de cabeza comienza repentinamente y puede ser intenso.

Cambio en la lucidez mental (incluso coma, somnolencia y pérdida del conocimiento). Cambios en la audición. Cambios en el sentido del gusto. Cambios en la sensibilidad que afectan el tacto y la capacidad para sentir el dolor, la presión o temperaturas diferentes. Torpeza. Confusión o pérdida de memoria. Dificultad para deglutir. Dificultad para leer o escribir. Mareos o sensación anormal de movimiento (vértigo). Falta de control de esfínter. Pérdida del equilibrio. Pérdida de la coordinación. Debilidad muscular en la cara, el brazo o la pierna (por lo regular sólo en un lado). Entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo. Cambios emocionales, de personalidad y estado de ánimo. Problemas con la vista, incluso disminución de la visión, visión doble o ceguera total. Problemas para hablar o entender a otros que estén hablando. Problemas para caminar.

¿Cómo tratar esta afección?

Es muy importante para las personas que están experimentando síntomas de un ACV llegar al hospital lo más rápido posible.

Si el ACV fue causado por un coágulo sanguíneo, se puede administrar un fármaco trombolítico para disolverlo. Para que este medicamento haga efecto, es preciso que lo vea un médico y el tratamiento comience dentro de las 3 a 4 1/2 horas desde que los síntomas empezaron.

Otros tratamientos a largo plazo:

terapia física

Ciertamente la terapia física puede ayudar a prevenir situaciones consecuentes del ACV, por esta razón es importante que programen sus actividades físicas, con el fin de crear hábitos saludables y disminuir el riesgo de padecerla y de igual forma el riesgo de reincidencia. El objetivo de estas terapias físicas es de mantener o recuperar y mejorar la funcionalidad motora y llevar una vida en prevención. Los fisioterapeutas, al igual que profesionales en la terapia ocupacional, la logopedia y la terapia de deglución están en capacidad de ofrecerle tratamiento de seguimiento para alcanzar los objetivos establecidos y es recomendable que iniciarán todas en el hospital o clínica tras evaluación médica.

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Terapia Acuática

La rehabilitación acuática es una de esa forma sana y divertida tanto para acondicionamiento como para recuperación de lesiones y tratamiento en patologías que afectan nuestro bienestar.

Terapia Acuática

La terapia acuática se define como la realización de ejercicios terapéuticos en el agua utilizando una variedad de posicionamientos incluyendo decúbito supino, posiciones verticales y reclinadas. Debido a que dentro del agua la gravedad disminuye, el peso corporal puede llegar a reducirse un 60% en articulaciones y columna, en ciertas posiciones.

La inmersión en agua además de facilitar la realización de ejercicios no realizables fuera del medio acuático, provoca una serie de efectos fisiológicos:

1. Incrementa la circulación superficial y el aporte sanguíneo a los músculos.

2. Incrementa el metabolismo general.

3. Disminuye la hipersensibilidad de las terminaciones sensitivas.

4. Relaja la musculatura de forma generalizada.

5. Incrementa la producción de oxigeno en el cuerpo.

6. Incrementa la fuerza y la resistencia muscular.

Ejercicios Acuaticos

La terapia acuática es actualmente implementada con mayor auge por ser una ejercicio de bajo impacto, el cual no afecta las articulaciones, la resistencia del agua ayuda el fortalecimiento, y es aplicado en todas las edades y a la mayoría de patología.

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¿Sabes algo sobre la artritis?

La artritis reumatoidea es una enfermedad provocada por el sistema inmunológico. Actualmente afecta muchas personas a nivel mundial, estadísticamente 1 por cada 10,000 habitantes, en donde las mujeres son mayormente propensas a padecerla.

Es importante prestarle atención a nuestro organismo, ya que podríamos sufrir de esta enfermedad si tenemos familiares que la padecen. Generalmente se observan las manifestaciones de esta enfermedad entre los 30 y los 60 años, en donde muchas veces en las manos y rodillas son las articulaciones más comunes en presentar deformaciones óseas.

Hay distintas formas que pueden indicar si padeces o si alguien cercano a ti sufre de artritis. Es importante ser observador y estar en revisiones médicas para detectar a tiempo y poder prevenir su desarrollo de manera abrupta. Los signos de advertencia para detectar la artritis son:

    • Dolores frecuentes que se producen al moverse o después de haber estado quieto un tiempo
    • Rigidez en la articulaciones afectadas
    • Inflamación esporádica de las articulaciones
    • Dificultad para mover unas articulaciones en especial las rodillas, y las manos que son las más afectadas y enrojecimiento en o cerca de la articulación. Puede desarrollarse en una o varias partes del cuerpo.

¿Cómo se diagnostica?

Comienza con una evaluación clínica de las articulaciones para ver si hay inflamación, donde siente dolor y con qué movimientos son provocados, de manera que se pueda observar si el arco de amplitud del movimiento de la articulaciones no ha sido afectada. También se realizan análisis de laboratorio específicos sobre el fluido de las articulaciones, análisis tradicionales de sangre y por supuesto Rayos X.

El tratamiento engloba dos tipos de fármacos: los que se usan para aliviar el dolor (antiinflamatorios y corticoides). En los últimos tiempos (unos diez años), se ha producido una verdadera “revolución” en el tratamiento de la enfermedad. Están apareciendo productos muy eficaces (terapia biológica) en el control de las artritis resistentes a los tratamientos más clásicos. El equipo de reumatólogos del Instituto Ferran de Reumatología comenta ampliamente la conveniencia o no, de aplicarlos en su caso concreto.

Intervención de la Rehabilitación Física en los pacientes que padecen artritis reumatoidea:

Debemos comenzar el tratamiento con una evaluación y determinar cuales son las articulaciones afectadas, de esta manera se determina un protocolo de tratamiento para obtener resultados favorables, dichos protocolos siempre pueden estar sujetos a cambios dependiendo de la evolución del paciente.Objetivos

  • Disminuir el dolor
  • Disminuir la inflamación
  • Prevenir rigidez
  • Prevenir deformaciones

Utilizamos agentes físico (frío y calor, se puede aplicar contrastes), parafina como medio inflamatorio, movilizaciones pasivas para mantener la movilidad articular, ejercicios isométricos para mantener el tono muscular, entre otros.

Los efectos que observamos en la rehabilitación acuática han sido favorables y ayuda a retardar la evolución, es muy similar hacer ejercicio en el suelo, la ventaja que en el agua evita un alto impacto en las articulaciones mientras se realiza, es más cómodo para el paciente, se utiliza la resistencia del agua para fortalecer los músculos y mejorar la movilidad articular.

Dicho tratamiento se complementa con una alimentación adecuada, la cual les recomiendo que miren a traves de este link : http://www.terapia-fisica.com/alimentacion-en-la-ar.html

Rehabilitación Física, por terapia acuática

Referencias:

Tratado práctico de Medicina Moderna: Doctores, Isidoro Aguilar y Herminia Galvez de Aguilarhttp://www.artritis-reumatoide.com/

Anatomia clinica autor Eduardo Pró El Libro de la Artritis Reumatoide: Lario Bonifacio Alvarez, Bonifacio Álvarez Lario

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